La masonería: “A Bordo del Progreso”

Los puertos, pasado y presente

“Vivir cerca de un puerto era vivir cerca del mundo…”(1). Esta afirmación de Hobsbawm nos ilustra en parte, la situación de aislamiento en que vivían las poblaciones distantes de los núcleos portuarios antes de la Revolución Industrial. Por ello desde la antigüedad las ciudades más importantes, emergieron próximas a las vías navegables. Mediante los puertos se conectaban puntos geográficos distantes, cuya vinculación por medios terrestres, resultaba imposible o demandaba mucho tiempo.

En los puertos convergían los intercambios comerciales; desde ellos partían caravanas de mercaderes que se internaban tierra adentro a la vez que zarpaban naves rumbo a latitudes remotas. Se establecieron así verdaderas redes cuyos nodos de conexión operaban en las terminales portuarias, por estas redes circulaban: mercancías, correspondencia, objetos de todo tipo, a la vez que personas.

Con el advenimiento de la “Revolución Industrial”, este esquema se potencio y expandió indefinidamente hasta nuestros días. Se agrandaron y surgieron nuevos puertos; nació el ferrocarril, que extendiendo sus rieles hasta regiones inhóspitas y los buques aumentaron de porte y velocidad. Se consolidó así, una importante red mundial de intercambio y circulación.

El Puerto de Bahía Blanca

Entre finales del siglo XIX y las primeras décadas de XX, llegaron a la Argentina millones de hombres, mujeres y niños provenientes de Europa. La gran mayoría de ellos se asentó en el litoral, y en particular en las ciudades que crecían vertiginosamente por su vinculación con la estructura ferro- portuario. Dentro de la región litoral, ocupa un lugar importante el sudoeste de la provincia de Buenos Aires, en el cual se ha constatado la influencia decisiva del proceso migratorio en el crecimiento poblacional. En general, la radicación de capitales y de personas en función de la actividad exportadora fue el fenómeno que transformó a Bahía Blanca, cabecera de esta región y surgida como fortín, en una ciudad moderna. Por lo tanto la construcción del puerto tiene un lugar central en la explicación de ese desarrollo. En 1885, apenas un año después de la llegada del ferrocarril a Bahía Blanca, se habilito un puerto comercial. Las obras de construcción y las posteriores tareas implicadas en la carga de buques atrajeron trabajadores y familias provenientes de Europa, que fueron conformando un núcleo poblacional alrededor de las instalaciones ferro-portuarias que recibirían la misma denominación que la estación ferroviaria instalada en el lugar: Ingeniero White. En 1914, cuando la primera Guerra Mundial clausura la etapa aluvional del proceso inmigratorio europeo, este poblado reúne 5.368 habitantes, de los cuales la gran mayoría son extranjeros(2).

Ver: La Masonería Argentina como espacio de igualdad, en la diversidad

Los masones y los puertos.

“Bahía Blanca es un puerto, y la masonería se lleva muy bien con los puertos, porque la masonería fue a partir de su creación en el siglo XVIII el primer ejemplo de una sociedad civil internacional , y la masonería debido a su público a sus miembros que son científicos, viajeros , emigrados, exiliados, militares, diplomáticos, profesionales de todo tipo y comerciantes. La masonería es una gran red internacional que permite la circulación, y por lo tanto ha llegado a la Argentina a través de sus puertos, Buenos Aires y Bahía Blanca en primer término. Asimismo fue el caso de Uruguay en Montevideo o en Chile a través de Valparaíso(3), la masonería es una sociedad abierta a todas las nacionalidades, todas las religiones y todos los credos políticos”(4). En este marco portuario y cosmopolita se constituyeron en 1909(5), las logias Liverpool Argentina Nº 272(6), en Ingeniero White y Zola Dreyfus(7) en la localidad de Punta Alta, aledaña al Puerto Militar.

Ambas, desarrollaron características similares, tales como el cosmopolitismo de sus miembros(8), la diversidad de ocupaciones de estos, la participación en la fundación de entidades mutualistas, sociales y de bien público”(9). Respecto a las ocupaciones de aquellos masones, la lista de oficios es bastante interesante, destacándose: agricultores, albañiles, carpinteros, comerciantes, educadores, empleados, escribanos, farmacéuticos, hacendados, herreros, ingenieros, joyeros, ferroviarios, peluqueros, pintores, relojeros, sastres, telegrafistas, tenedores de libros, tipógrafos, zapateros y marinos. Respecto a estos últimos, las actividades se diversifican, siendo ellas: auxiliares contadores, cabos de cañón, condestables artilleros, electricistas, maestros de víveres, maquinistas y prácticos.

Masones y Prácticos

Un práctico es la persona que se desempeña a bordo de un buque y que no pertenece a la tripulación de éste, su calidad es de consejero del capitán del mismo, en el curso y maniobra en los canales de acceso y del atraque y desatraque en los puertos, así como también en zonas de navegación, que por razones de seguridad, requieran de sus servicios y sus conocimientos. Por ser el practicaje un servicio primordial para la seguridad, tanto de los buques como así también de las instalaciones portuarias, el costo del servicio se establece en función de las dificultades que presentan las entradas y salidas de cada puerto. A su vez, los prácticos deben conocer de manera precisa las condiciones y características de los canales de acceso. “El estuario de Bahía Blanca tiene una longitud aproximada de 100 km y una superficie de 2300 km2 . Está formado por una serie de canales orientados en dirección NW-SE y extensas planicies de marea e islas. El canal de acceso al Puerto presenta notables complicaciones, a la vista de su longitud (98 km), trazado (Canal exterior, Paso del Toro, Canal interior) y anchura (190 m de ancho de solera mínima), así como la presencia de elevadas corrientes de marea (2 nudos) y vientos intensos cruzados al canal (20-25 nudos)”(10). De acuerdo a estas características para oficiar de práctico en el estuario bahiense, se necesitan gran pericia y conocimiento de las características de la ría. De las dos logias mencionadas en el presente trabajo surgieron hermanos dedicados al calificado oficio del practicaje. Pertenecientes a la logia Liverpool Argentina Nº272 se destacaron los prácticos masones Cayetano Forti, de nacionalidad italiana y el español Benito Rodríguez(11), mientras que de la Zola Dreyfus lo hizo Luis Alimonda(12), inmigrante Genovés.

Tanto Forti(13) y Rodriguez en el Puerto de Ingeniero White(14), como Alimonda en el Puerto Militar, desempeñaron una destacada labor guiando la entrada, salida y amarre de cientos de buques de gran porte.

Un práctico portuario es un experto, que debe combinar inteligentemente un sinnúmero de capacidades. A sus sólidos conocimientos profesionales se deben sumar el don de mando y toma de decisiones rápidas y precisas. Un cambio imprevisto en las condiciones imperantes pueden derivar en una tragedia si el práctico no da la orden acertada de maniobra. El práctico no solo asume el comando del buque que tripula sino también la de los remolcadores que lo asisten. Desde el puente de mando, debe reunir y procesar en su cabeza variables tales como: los estados de las corrientes, velocidad y dirección del viento, el tránsito de otros buques, la velocidad del buque propio en coordinación con la de los remolcadores, tensión y dirección de las amarras de los remolcadores, condiciones submarinas, entre otras tantas.

Conclusión

Desde sus orígenes en el siglo XVIII(15), la masonería se nutrió de hombres esclarecidos, cultores de la libertad y la tolerancia, amantes de las ciencias y el progreso. Entendiendo primero como el progreso interior del ser humano, para luego si poder transformarse en un hombre útil para el progreso del lugar en el mundo que le toque habitar.


1 ERIC HOBSBAWM. La Era de La Revolución 1789-1848. Buenos Aires. Critica 2012. Pag. 17
2 CAMPETELLA, Luciano. LA LENGUA TAMBIÉN SE APRENDE EN EL ALMACÉN. Ámbitos y representaciones del aprendizaje del español en migrantes europeos asentados en Ingeniero White. Tesina de Licenciatura en Letras. UNS. Bahía Blanca. 2013
3 Mollés, Dévrig (Coord.); Nueva historia de las redes masónicas atlánticas: vol. 1, 200 Años de relaciones masónicas entre Argentina, Uruguay, Chile y Francia S.XIX; 1° ed; La Plata: Universidad Nacional de La Plata, 2012.
4 Dévrig Molles. Entrevista televisiva, Canal / de Bahía Blanca. 23 de septiembre de 2019.
5 Archivo de la Gran Logia Argentina (ANGLA)
6 Archivos logia Liverpool Argentina N°272. (ALLA)
7 Fernanda, Martel: Queridos Hermanos en el Valle de Punta Alta: estudio de la composición y el accionar de las logias masónicas en la ciudad de Punta Alta. ( 1904- 1940) Tesis de Licenciatura. Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires. Facultad de ciencias Humanas.
8 Giménez, Claudio Ariel: Masonería y cosmopolitismo en la Argentina de finales del siglo XIX, en Mollés, Dévrig (Coord), op. Cit.
9 https://www.masoneria-argentina.org.ar/” La masonería no opera como institución sino a través de sus miembros”.
10 DESARROLLO DEL PUERTO DE BAHIA BLANCA (ARGENTINA) DISEÑO DE LAS LABORES DE DRAGADO Y ANALISIS DE TRAFICO Valentín Morán 1 , Juan Linares 1 , Raúl Atienza 2, Raúl Redondo 2, José R. Iribarren 2 , Rink Groenveld.
11 Álbum de Ingeniero White, de 1928.
12 Fernanda Martel: Ob. Cit.
13 (ALLA)
14 Archivo del Museo del Puerto de Ingeniero White.
15 Mollés, Dévrig: La invención de la masonería. Revolución cultural: religión, ciencia y exilios, Universidad Nacional de La Plata, La Plata, 2015.

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Un comentario en “La masonería: “A Bordo del Progreso”

  • el 20 junio, 2020 a las 12:01 am
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    Yo soy bisnieto de cayetano.

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