El Derecho y Acceso a la Salud

La intención que tenemos a través del presente artículo, es abordar integralmente el derecho de todos los ciudadanos y ciudadanas, a acceder a prestaciones de salud dignas y suficientes, se a través del sistema público o privado, en nuestro país. Es importante asimilar previamente, que estamos hablando de uno de los derechos fundamentales de todo ser humano, íntimamente ligado al derecho a la vida y, por lo tanto, especialmente tutelado. Es que si no hay vida o si no hay salud, es imposible disfrutar el resto de los derechos con los que contamos y vivir una vida digna.

Probablemente el lector cuente con obra social, ligada a la actividad que desarrolla o a la cual aporta regularmente si es monotributista, o con una empresa de medicina prepaga contratada, por la cual abona regularmente el servicio. También puede ser que por encontrarse en situación de desempleo o de precariedad laboral, no cuente con ninguna de estas coberturas, quedando comprendido en éste caso, por el sistema de salud pública. Vemos entonces que la protección es amplia y que, para ser justos, más allá de las
deficiencias en la prestación, nuestro sistema garantiza el acceso a la salud de todos los ciudadanos y ciudadanas del país.

Ahora bien, es muy frecuente que nos encontremos en situaciones en las que la persona que se encuentra en cualquiera de las tres situaciones descritas, necesita una prestación o tratamiento en especial, y éste no sea brindado, o lo que sucede más habitualmente: comienzan a requerir una serie de estudios complementarios, completar formularios, dirigirse a tal o cual oficina, mientras el tiempo pasa, las respuesta concreta no existe y la salud se deteriora.

Comencemos con la situación de quienes cuentan con la cobertura de una obra social ligada a un determinado gremio (comercio, construcción, salud, molineros, etc.). En este caso, la obra social tiene la ​ obligación mínima ​ de garantizar a su afiliado las prestaciones que crea el Programa Médico Obligatorio. Y decimos mínima porque existen una serie de situaciones en las que las obligaciones son mucho mayores y exceden considerablemente las del P.M.O. Es el caso de los pacientes oncológicos, con discapacidad, H.I.V., epilepsia, enfermedades poco frecuentes, trastornos del espectro autista, que desean acceder al tratamientos de reproducción médicamente asistida, entre otros.

Para quienes cuentan con la cobertura de una empresa de medicina prepaga, sucede como en el caso anterior: tienen la obligación de garantizar, como mínimo, el piso prestacional que establece el Plan Médico Obligatorio. Sin embargo, por tratarse de un seguro médico al que los clientes (utilizamos este término porque la finalidad de la empresa es aquí comercial, y por lo tanto lucrativo) acceden de manera voluntaria por la suscripción de un contrato y el pago regular de una cuota, suelen existir diferentes tipos de planes que mejoran las prestaciones esenciales que garantiza el P.M.O. Algunos llegan a cubrir, por ejemplo, la realización de cirugías estéticas.

Llegando ahora al subsector público, es decir aquel que atenderá las necesidades de salud de quienes no cuenten con ninguna de las dos coberturas anteriores, la obligación es
también la de cubrir el Programa Médico Obligatorio. sin embargo, es importante destacarque por la limitación de recursos y la considerable demanda que debe soportar el sector, es usual que las prestaciones, y la atención en general, se demoren más que en las situaciones anteriores. Máxime, si hablamos de grandes ciudades o zonas de influencia.

CONCLUSIÓN

Creemos importante que el lector tenga bien claro que al hablar de salud, estamos hablando de un derecho humano fundamental, personalísimo y que, como tal, goza de una fuerte protección legal. Por eso, en caso de que tenga dudas sobre si corresponde o no que le cubran tal o cual tratamiento, cirugía, prestación o medicación, o lo que fuera ligado a su salud, le recomendamos que consulte y busque ayuda en los ministerios de salud nacionales o provinciales, asociaciones de defensa de usuarios y consumidores, o abogados especializados en derecho a la salud.

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