El ahorro en tiempos de inversión

¿Che, a cuánto va a estar el dólar? ¿Compro o espero? ¿Esta barato? ¿Compro LEBAC? ¿Qué es lo que más rinde? Preguntas más que frecuentes en épocas caracterizadas por incertidumbre económica, inflación, devaluación del peso, aumento de tarifas, etc. Es decir que casi por obligación estamos obligados a entender ciertos conceptos dado que de lo contrario, el mismo sistema nos llevará por delante.

Todas estas preguntas relacionadas con las conductas del consumidor, las nuclea una rama dentro de la economía que es la microeconomía, la cuál analiza el comportamiento económico de las personas: cómo y por qué toman decisiones tanto como compradores, como vendedores.

Estos interrogantes que nos realizamos diariamente nacen del hecho que tanto vos como yo estamos preocupados por defender nuestros ahorros. Es decir, que buscamos una forma de cobertura ante los incesantes cambios macroeconómicos. Bien, entonces, arranquemos!

Lo importante es saber que en esta Argentina ninguna inversión está exenta del “asesino invisible” llamado inflación, pero sí hay distintas formas de morigerar ese golpe al bolsillo que nos produce esta variable económica. En principio tenemos que saber que la inflación promueve el consumo y desalienta la inversión. Que mejor decisión de adelantar compras si sé que los productos van a seguir subiendo.

Entendamos por ahorro como la postergación de un consumo y entendamos inversión como la aplicación de esos ahorros a un activo que nos genere un flujo de dinero superior, en un periodo de tiempo.

No hay una respuesta única para decidir por ejemplo, entre dólar, LEBAC, mercadería o ladrillo. Todos tienen sus ventajas y desventajas. Lo que tiene que quedar claro, que en la posición estática que estemos con nuestros ahorros abajo del colchón, no tenemos otra que estar condenados a que la inflación se devore nuestro capital tanto en pesos como en dólares. Si, como leíste, tus dólares quietos también son víctimas de la inflación en dólares de USA.

Creo, ante esta situación, que algo hay que hacer. Hacer “nada” es también es una elección, pero personalmente hoy sería la que menos escogería. No se si existe “LA” respuesta correcta generalizada o más bien, creo que si existen “varias” respuestas correctas de acuerdo a cada caso en particular y a su perfil de inversión.

Es importante destacar que la estrategia generalizada de comprar dólares, NO es una inversión, sino solo una forma de cobertura. Comprar algún instrumento financiero en dólares que pague un interés en esta moneda por ejemplo, SÍ es una inversión.

Ninguna de todas las alternativas es válida 100% y de hecho no son precisamente todas las opciones del menú de “formas de invertir” sino las que comercialmente más suenan hoy en día. Lo que si debe quedar en claro y como dice la frase “es que los huevos están mejor, si los dividimos en distintas canastas”. Por lo tanto la diversificación de nuestros ahorros será la mejor forma de disminuir riesgo optimizando nuestro rendimiento.

“No existe el producto perfecto” pero si existe un abanico interesante de opciones de inversión. De manera que si queremos aspirar a obtener una rentabilidad mayor mediante un producto financiero, también tendremos que tolerar un mayor riesgo. Siempre es así. Si esta regla no se da, comiencen a dudar.

Sin duda que debe haber un producto para cada persona y esto depende tanto de su aversión al riesgo (que perfil de inversionista tiene la persona, y como es su relación: cuanto más estoy dispuesto a arriesgar por una unidad de rendimiento adicional) como del horizonte de inversión (el plazo que está dispuesto a mantener ese capital en movimiento).

A modo de recomendación, podemos sugerir cuales son los puntos clave a la hora de elegir una inversión.

¿Qué tener en cuenta a la hora de invertir (o consultarle a quien te asesore)?

1-En qué moneda es la inversión (dólares, pesos, euros, etc.).

2-Cuánto dura la inversión.

3-Si paga alguna tasa de interés y de ser así cual es la tasa o si gano por una diferencia entre precio de compra y de venta.

4-Cada cuanto paga los intereses y cuando me devuelve el capital.

5-Cuál es la historia de esa inversión. Ojo! La historia no siempre predice el futuro, es solo para saber cómo se comportó.

6-Que beneficios fiscales tiene.

7-Que tan rápido puedo salir de inversión? Cuál es el plazo para poder disponer de mi dinero cash?

8-Qué gastos tengo por hacer esa inversión? Hay algún tipo de comisión o costo asociado que encarezca mi rentabilidad?

9-Cuáles son los riesgos de la operación? Cuál es el peor escenario?

Una inversión es para dar previsibilidad. Vos y yo vivimos de nuestro trabajo, no de lo que generan nuestros ahorros, por lo tanto debemos respetar nuestra tranquilidad.

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